La cirugía ICL (Implantable Collamer Lens) se ha consolidado como la alternativa técnica preferida para aquellos pacientes que buscan una libertad visual total pero no son candidatos aptos para procedimientos láser. En Clínica Ramírez & Gálvez, bajo el criterio quirúrgico del Dr. Javier Ramírez y la Dra. Sonia Gálvez, aplicamos este abordaje refractivo para resolver casos de miopía, hipermetropía y astigmatismo donde la preservación de la arquitectura corneal es la prioridad absoluta.
🔬 ¿Qué es una lente ICL y por qué destaca su biocompatibilidad?
A diferencia de las técnicas que remodelan el tejido corneal mediante ablación, la lente ICL es una lente fáquica que se posiciona en el interior del ojo, específicamente en el segmento posterior de la cámara posterior (entre el iris y el cristalino).
Está fabricada con Collamer, un material de alta tecnología exclusivo que combina colágeno y polímeros de última generación. Esta composición ofrece ventajas clínicas determinantes:
- Biocompatibilidad total: Al contener colágeno natural, el ojo no la percibe como un cuerpo extraño, eliminando riesgos de rechazo o inflamación crónica.
- Protección UV integrada: El material cuenta con un filtro activo que protege las estructuras internas del ojo de la radiación ultravioleta.
- Calidad óptica superior: Al no alterar la forma de la córnea, la nitidez visual y la sensibilidad al contraste que se alcanzan suelen ser superiores a las obtenidas con gafas o lentillas.
🎯 Indicaciones técnicas: ¿Cuándo es la opción de elección?
En nuestras sedes de Lucena y Torre del Mar, indicamos la implantación de lentes fáquicas tras un exhaustivo estudio de la cámara anterior y la densidad celular endotelial. Es la técnica de referencia en los siguientes escenarios:
- Altas graduaciones: Pacientes con dioptrías que exceden los límites de seguridad del láser.
- Córneas finas o irregulares: Al ser un procedimiento aditivo, no debilita la estructura corneal, siendo ideal para pacientes con grosores limitados.
- Ojo seco: Al no seccionar los plexos nerviosos de la superficie ocular, es la cirugía más respetuosa con la película lagrimal.
🏥 El rigor quirúrgico: Un procedimiento reversible
La intervención se realiza bajo microscopía de alta resolución, lo que permite una inserción atraumática a través de una microincisión milimétrica.
- Mínima invasión: La lente se despliega suavemente en su posición final, permitiendo una recuperación visual casi instantánea.
- Reversibilidad: A diferencia del láser, este procedimiento es totalmente reversible. La lente puede ser retirada o sustituida en el futuro si la anatomía o las necesidades visuales del paciente cambian (por ejemplo, ante la aparición de cataratas).
La combinación de la tecnología de vanguardia con la experiencia de los doctores Javier y Sonia nos permite abordar cada caso con una precisión matemática, garantizando la seguridad clínica que nuestros pacientes y colegas del sector esperan de nosotros.
Entender la viabilidad de tu anatomía ocular es el primer paso para una vida sin límites visuales. Pide tu cita para un estudio personalizado.